23/10/14

Ojalá (no) esté equivocada


Después de tanto tiempo, nos encontramos. Si me hubieran dicho que un día me reconciliaría con nosotros no lo hubiera creído; me alegra haberme equivocado al creer que no sería posible. Recuerdo los días en que me molestaba pensarte, verte o tener noticias tuyas, ahora estoy segura de que eso facilitó alejarnos y recuperarnos de haber sido. Después de todo, mi molestia fue mayor que mi tristeza, así que creo que estuvo bien.

Estar en buenos términos no hace nada por lo que hablaron aquellos que supieron de tu drama -corriste en círculos a gritos, lo cual no era necesario- pero al final creo que no importa, a la fecha han sabido darle matices al "relato" de mis relaciones sin que los implicados tengamos mucho que ver -supongo que para hacerlo algo interesante.

Resulta curioso que hayamos terminado hablando de nuestras últimas despedidas. Tú lo mencionaste, la vida tiene "sus modos". Dijiste que le guardas fe a las posibilidades, que si tú y yo estábamos hablando como no nos imaginamos, podría ser que sucediera con ellos. Yo negué esa posibilidad y, sin embargo, ahí estábamos.

Me pregunto si podré sentirme así alguna vez si me los encuentro a ellos... No leerás esto, me dirijo a una idea de ti, a la del interlocutor desconocido al que -sin embargo- le confiaría algo importante para compartir sentires.

Hablé de ellas, de que no las podría/querría ver. Los sueños han sido inevitables, igual que esos tuyos en los que le dices lo que esperas pregunte alguna vez. Yo no guardo expectativas; si creyera que las cosas podrían ser de otra manera, iría tras ella en lugar de vivirme sintiendo esto. Diría que ya no existen las que extraño, que quedan unas personas vestidas de su nombre y piel, pero creo que en el fondo siempre existieron las razones por las que me fui, sólo que antes amplié mis límites y ahora ya no pude; no esperaría que ellas ampliaran los suyos, no creo en las que vi. Cada quién se lleva una versión distinta, espero; no puedo impedir que me reduzcan a una interpretación generalizada pero creo que cada una guarda sus propias ideas respecto a lo que supimos de nosotras esos 7 años.

No hablé de ellos, ¿podría lidiar con verlos?... no creo. Hablamos y nos escribimos mil veces pero nunca acabé de despedirme porque nunca quise hacerlo, sólo quedó explicarnos y tratar de entender el sentido de lo que hicimos.

Le escribí: "¿Qué pudimos ser?, lo que fuimos. Aquí no hay dudas, no dejamos ir la posibilidad de saber lo que pudimos ser juntos.[...] Nos amamos como fuimos desde que nos conocimos, la última vez que nos vimos, y en este momento en el que de ninguna manera te he dejado de amar. No te amé por estar juntos sino por tener noticia de que eres como eres -por la forma; el contenido siempre cambió. Has nacido bellamente cada vez, y eso me basta para amarte. [...] Me despido, pues, de la posibilidad de estar juntos; no la necesitamos. No me pienso a tu lado, ni a ti conmigo; me basta con amarnos. Lo único que espero es que hagamos de nuestras vidas algo que le haga justicia a los rostros que hemos sido, somos y seamos. La primera mirada que nos encontró... oír tu voz por primera vez, vestida de ti (de tus abreviaciones de guillotinas para cocainómanos y bisontes)... verte sonriendo esa primera vez... me van a faltar vidas para agradecer y amar la posibilidad de haberlo vivido y recordarlo."

Sé que cada día que renuncia a nosotros es un acto de amor y de temor a nuestras expectativas, a las suyas y a las que supone mías. Muchas veces insistí en que un día sabríamos por qué no fuimos más, y resulta que yo ya lo sentí; ojalá él lo reconozca en su vida, en sus términos. Le deseo todo lo lindo que me es posible, así como él me lo deseó cada vez que me amó... amarnos es lo mejor que podemos hacer ante el hecho de habernos conocido, y no como ofrenda o souvenir, sino como constitutivo. Ojalá la vida lo siga inspirando y él siga inspirándola a ella como fuerza avasalladora, así como a los tengan la fortuna de saberlo posible. Que lo amen tanto o más de lo que él es capaz de amar, que lo enamoren, que le cuenten secretos de la vida que inspiren su voz a decir, hacer y ser... ante todo, que sea.

¿Llegaré a desearle algo así a U? No sé, no puedo pensarlo así a pesar de que él hacía comparaciones... no entendió que siempre le dedicaré amor a F pero mi vida no está dedicada a él; cualquiera que compare el amor va a sufrir por los engaños de tal injusticia.
Quizá no me alcanza la cabeza para pensar en ello porque estoy molesta; se metió en su oscuridad y me dejó sola aquí afuera. Esta vez lo que deslizó por debajo de la puerta fueron libros, aunque no olvidó incluir unas cuántas notas: "la culpa es de uno por no enamorar"... ¿cómo es que el muy cabrón puede negar amor y yo, la "no-enamorada", no puedo? No nos pudimos acompañar en ese dolor, pero eso no era necesario. Espero que, si de verdad lo cree, eso le ayude a desprenderse de nosotros como yo no puedo por creer que nos amábamos; "la culpa es de una por paranoica", supongo.

Ojalá su versión de los hechos le ayude a dormir tranquilo para que pasen los días y su cuerpo le diga pronto que podemos volver a vernos, que no nos equivocamos al amarnos porque nos enamoramos de lo que somos y nos hubiéramos perdido de saber qué hubiera pasado si nos atrevíamos a ser juntos.
¿Hubiéramos podido ser amigos?, yo no lo creo. Pude haber estado con él toda la vida, teníamos que averiguar si éramos para nosotros; pero no. Él lo supo como yo pero creo que no le hubiera importado estar juntos de todos modos. Yo no podía vernos así, tratando sin conseguir encajar; nunca me arrepentiré de haber sido honesta con ambos.

En el caso de R ya sé lo que es encontrarnos. No puedo verlo sin que implique tristeza; me ve con resentimiento y yo lo veo como quien se encuentra con una pared: inaccesible, como el posible camino que se cerró. "Los hechos son hechos y las palabras se las lleva el viento"... supe relativamente pronto que los cabos sueltos no dependen de mí y que las palabras ajenas pueden ser subestimadas por la necesidad de sostener las ficciones personales.

Tú no me juzgaste como él, casi podría jurar que me comprendiste y te comprendiste en algún punto; lo agradezco doble, para mí significa que tuvimos sentido al enseñarnos algo de cada uno y de nuestra compañía mutua. Quién diría que me acompañarías en estos caminos de los que no pude hablar antes... "la vida tiene sus modos". 

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Éste que ves, engaño colorido, que, del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores, es cauteloso engaño del sentido;
éste, en quien la lisonja ha pretendido excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores, triunfar de la vejez y del olvido,
es un vano artificio del cuidado, es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado:
es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada
- Sor Juana Inés de la Cruz -